| Navegando a la Antártida en un velero de 21 metros |
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La Antártida es un verdadero paraíso helado detrás del horizonte, donde la vida animal bulle para sorprendernos. Alcanzaremos este continente de hielo a bordo de un pequeño velero que nos llevará a través de islas remotas, glaciares y témpanos de hielo, siendo escoltados sólo por las aves que surcan estas frías tierras. Comenzaremos la navegación en Ushuaia (Argentina). Desde allí alcanzaremos progresivamente Puerto Williams (Chile) y el Cabo de Hornos, cruzaremos el mítico Paso Drake y alcanzaremos nuestro punto más austral a 65º25´S. En este viaje, en el que además de navegar caminaremos día a día y conversaremos sobre flora, fauna e historia, podremos observar el abanico animal que encuentran su hogar sobre las delgadas líneas de tierra que ofrecen las bahías. Seguiremos las huellas de los exploradores y visitaremos las estaciones científicas para conocer los actuales trabajos que allí se realizan. Un fascinante viaje, más allá del horizonte.
Si bien
contaremos siempre con la inestimable ayuda del capitán, es
clave el trabajo en equipo y la colaboración de todos los
viajeros en las tareas de a bordo para lograr el éxito en
esta travesía.
El Plan de viaje considera como punto de partida la ciudad de Ushuaia en Argentina, a la que se vuela desde España vía Buenos Aires. También es posible comenzar el viaje en Puerto Williams (Chile), al que se accede volando desde Punta Arenas. A esta ciudad se llega también en vuelo, desde Santiago de Chile.
Mundoexplora
puede ofrecer todos los vuelos necesarios. Tan sólo debes
solicitárnoslo en el momento de hacer tu reserva. Día 1: Ushuaia – Puerto Williams Llegada a Ushuaia. El capitán nos recibirá en el Club Náutico Afasyn en la Bahía de Ushuaia. A más tardar a mediodía deberán estar todos los participantes a bordo. El barco se encontrará en el Club Afasyn amarrado al muelle o fondeado en la bahía. Nos trasladaremos desde Ushuaia a Puerto Williams en la misma embarcación (aunque eventualmente podría utilizarse otro método de transporte para este tramo). Puerto Williams cuenta con unos 2.300 habitantes y está ubicado en la costa norte de la Isla Navarino, siendo el poblado más austral del planeta. Aquí encontraremos las últimas comodidades que brinda la civilización, además de tener la oportunidad de conocer a los últimos descendientes de la etnia Yamana, que viven agrupados en la Villa Ukika. Podremos visitar alguna castorera e informarnos sobre la naturaleza y los aborígenes en el Museo "Martín Gusinde". En Pto. Williams serán asignadas las camas y cada uno podrá ordenar su equipaje. Se explicarán los aspectos técnicos del funcionamiento del barco así como las medidas de seguridad. Al atardecer habrá un "asado" típico de la Patagonia. En el establecimiento del club de yates, brindaremos por el día junto a un "pisco sour” chileno. Día 2: "A soltar amarras" Comienza la aventura. Dependiendo de las condiciones climáticas, nuestro destino este primer día podrá ser Puerto Lennox, a 40 millas náuticas, o bien el temido Paso Drake, en cuyo caso el Cabo de Hornos quedará a estribor.
Estos días están destinados a la indómita travesía del Paso Drake, un mar sin límites. Sentiremos en la piel el largo aliento de los mares del sur, no vislumbrando ningún pedazo de tierra. Aquí las grandes olas confluyen sin interrupción alrededor de la Antártida. Tendremos la compañía de algunas aves de mar acostumbradas a estas condiciones de clima, especialmente del albatros errante, que tiene aquí su hogar. Estaremos alcanzando la convergencia antártica, por lo que será muy importante que todos estemos atentos y vigilantes para evitar los numerosos témpanos de hielo. Si el tiempo lo permite, pronto llegaremos a Isla Decepción, donde existe una antigua estación ballenera. Su bahía es un cráter todavía activo que nos ofrece, sin duda, el mejor lugar para pasar la noche.
Negros montes de lava enmarcan la bahía, además de pingüinos y focas que suelen estar tumbados sobre la tibia arena. Fondearemos frente a Port Foster, en cuyas playas encontraremos restos de una estación faenadora de ballenas. Podremos caminar hasta el lado de afuera del cráter, para visitar con cuidado una gran colonia de pingüinos. El cráter de este volcán calienta el agua de mar en algunos sectores de la playa formando un inesperado baño termal. Opcionalmente podremos darnos un baño.
El día de hoy deberemos partir temprano ya que hasta la isla Enterprise nos esperarán nada menos que 80 millas náuticas. Cruzaremos el Canal Bransfiel que separa las islas Shetlands del Sur del continente antártico. Veremos numerosos icebergs en esta zona. Éstos navegan con la corriente a lo largo de la Península, hasta que se pierden en el mar de Weddell. El Canal Gerlache nos ofrecerá una navegación mas tranquila hasta llegar a nuestro destino de hoy, Foyn Harbour. Un buque ballenero encallado en la playa junto a su flota de botes cazadores nos mostrarán los vestigios de una pasada actividad económica.
El viaje a lo largo de la cadena montañosa que es la Península Antártica nos llevará hacia el sur. Con suerte, al navegar en la pasividad de los canales, entre las islas Rongé y Cuverville, podremos observar orcas en busca de pingüinos. También las focas leopardos parecen patrullar entre las planchas de hielo. Si han tenido éxito en su cacería, las veremos utilizar estas plataformas como camas, tumbándose relajadas a su antojo. La gente de la estación científico-naval chilena "Videla" se alegrará como cada año, de recibir nuestra prometida visita. Si el clima y las actividades que tenemos por delante nos lo permiten, compartiremos la tarde con ellos.
Custodiada por nevadas montañas a su alrededor, encontramos Bahía Paraíso. De los glaciares se desprenden grandes masas de hielo, que navegarán pasivamente amparadas por el sol. Nosotros navegaremos lentamente entre ellas. Es muy probable que escuchemos una voz diciendo ¡ballena a la vista! Observaremos también focas y pingüinos que eligen este tranquilo lugar como su hogar. Necesitaremos ir más lejos, en dirección suroeste sobre el Canal Bismarck. Para ello veremos antes qué condiciones de hielo hay en el Canal Le-Maire. Será una navegación impresionante en este angosto pasaje de mar, envueltos entre las nubladas montañas coronadas de glaciares. En variadas oportunidades los icebergs nos dificultarán el andar. Al otro lado del Canal Le-Maire, Port Pleneau nos ofrecerá amparo para la noche. (De no ser posible navegar el canal el día de hoy pasaremos la noche en Port Charco).
Las Islas Argentinas son nuestro próximo destino en el sur. La estación científica Vernadsky (que hasta 1996 fuese la estación Inglesa Faraday) nos ofrecerá, como siempre, una buena "Stout Beer" en su Pinguin-Bar como bienvenida. Actualmente trabajan allí científicos ucranianos que se destacan por su amabilidad. Si las condiciones de hielo nos permitieron llegar hasta este lugar, éste, con sus 65 grados 25 minutos, será el punto más austral de nuestro recorrido. Intentar navegar más al sur es posible sólo en años en que se presenten condiciones libres de hielo, extremadamente favorables. A partir de aquí van desapareciendo las pequeñas islas, con lo que las grandes masas de hielo provenientes de mar afuera suelen entrar en esta bahía sin que nada las detenga, para morir en su costa. Continuar con la navegación es peligroso, porque las masas de hielo en algún momento bloquearían nuestro andar.
En la mañana pararemos frente a la isla Petermann, donde
encontraremos pingüinos Adelie agrupados entre los requeríos.
El camino de regreso nos llevará nuevamente al canal Le-Maire.
Si el día anterior no hubiéramos tenido la suerte de tener
buen tiempo para tomar fotografías, es posible que hoy se de
la oportunidad. Con rumbo norte, el camino nos llevará hacia
Port Lockroy ubicado en la Isla Wiencke. Distribuidos en
tierra encontraremos un museo, una estación postal, un
kiosco de souvenirs, una colonia de pingüinos Papua y
esqueletos de ballenas. Desde aquí podremos enviar señales
de vida a la civilización y comprar atractivos souvenirs. En Bahía Dorian, una desabitada estación inglesa habilitada con provisiones y lista para guarecerse en casos de emergencia nos devuelve a los tiempos heroicos de la Antártica. Desde aquí disfrutaremos de una panorámica privilegiada. Frente a nosotros se alzará sobre la isla Anvers el Monte Frances, el punto más alto de la Península Antártica.
A través del Canal Neumayer y entre las altas montañas de
las islas Anvers y Wiencke, continuaremos entre las aguas
polares. Llegaremos nuevamente al Canal Gerlache. Poco
después, sobre Dallmann Bay, doblaremos a babor. En esta
bahía con forma de embudo se encuentran las islas Melchior
distribuidas como si hubiesen sido tiradas al azar. Hay un
maravilloso y tranquilo lugar para anclar entre estas
jorobas de roca. Aquí nos prepararemos para el nuevo cruce por el Paso Drake.
Nuevamente nos encontraremos en mar afuera. Los tranquilizantes pero nunca monótonos arrullos del mar nos envolverán de nuevo. Después de los últimos días tan activos y emocionantes, encontraremos espacio para la reflexión.
Hoy anclaremos en un lugar seguro y protegido. La Antártida, el Paso Drake y el Cabo de Hornos quedarán como imborrables recuerdos. Sin duda, la tensión de los últimos días dará lugar a la alegría del éxito.
De vuelta en Puerto Williams tendremos muchas razones para celebrar. Estaremos dejando atrás 3 semanas plagadas de intensas y únicas vivencias.
Emprenderemos el regreso a Ushuaia. Tendremos tiempo para
ordenar el equipaje y recorrer la ciudad.
Cabinas sin baño privado: 6.850 € por persona Cabinas con baño privado: 7.950 € por persona Precios aprox. vuelos internacionales: 900-1.400 € desde Madrid hasta Ushuaia. Los precios pueden variar dependiendo de la temporada y la anticipación de la reserva.
Forma de pago: Señal del 30% sobre el precio del viaje
en el momento de la confirmación de la reserva. Según
requerimiento de la compañía aérea, eventualmente se pedirá
el pago del importe total de los vuelos como señal. El
importe restante puede pagarse hasta 60 días antes de la
fecha de salida.
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Patagonia austral - Antártida
ÉPOCA RECOMENDADA de diciembre a marzo
Durante el verano austral (diciembre a marzo) las temperaturas en la Antártida en las zonas costeras e islas permanece muy cercana a los 0° C.
- Navegación según itinerario - Capitán y guía antártico -Todas las comidas a bordo (desayuno, almuerzo, cena y bebidas) - Excursiones y desembarcos - Gestión de los permisos necesarios para efectuar las visitas y desembarcos
-Gastos administrativos del viaje NO INCLUYE - Equipo personal - Seguro de viaje
- Extras no especificados EL BARCO - Velero de 21 metros de largo del tipo “ketch”, construido en el año 1998. Sus diseñadores fueron los conocidos arquitectos náuticos alemanes Kurt Reinke y Horst Placer quienes tuvieron como objetivo crear una embarcación con elevado nivel de seguridad, facilidad de maniobra y gran autonomía. - El velero ofrece espacio suficiente para alojar con comodidad a 9 pasajeros y 3 tripulantes en sus 5 cabinas. Cada una de las tres cabinas de proa posee ducha y baño privado. Hacia popa se ubica la tripulación en un espacio separado, además de un cuarto camarote, que comparte con la tripulación el acceso independiente hacia cubierta, la ducha y el baño. TRIPULACIÓN - El Capitán cuenta con una experiencia de más de 200.000 millas de navegación, siendo sus principales áreas de navegación los mares Mediterráneo, Caribe, Atlántico y Pacífico, además de los mares del sur que incluyen la Tierra del Fuego y la Antártida. - Ha realizado 7 cruces del Mar Atlántico y una Circunnavegación del Continente Sudamericano, convirtiendo a uno de sus veleros en el tercer barco alemán en alcanzar y navegar a la Antártida. - El capitán es también socio de la Amicale Internationale de Capitanes au Long Cours Cap Hornier (AICH), distinción dada por la sección en Chile en reconocimiento a sus más de 60 veces de rodeo al Cabo de Hornos.
QUÉ LLEVAR
MONEDA Argentina: Peso Argentino.
GMT – 03:00 en Argentina.
Ninguna.
OBSERVACIONES
Las condiciones climáticas u otras causas de fuerza mayor, podrían
modificar la ruta aquí señalada, en resguardo de la seguridad de los
viajeros.
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